La ingeniera química a cargo del proyecto, Silvana Somadossi, destacó que el equipo “es el primero en la provincia del Neuquén de su tipo, y permite hacer investigaciones en biología, agro, minería y metalmecánica”. Asimismo, señaló que desde la institución recibieron los fondos “con mucha alegría”, en un contexto de restricciones presupuestarias, y subrayó que el aporte permitirá que investigadores cuenten con tecnología de avanzada para seguir fortaleciendo la ciencia en la provincia.
Por su parte, el titular de la Agencia de Innovación para el Desarrollo (ANIDE), Joaquín Perrén, remarcó que el gobernador había planteado que “abandonar a nuestros científicos es condenar a nuestro futuro”, y aseguró que esta iniciativa concreta esa política pública de acompañamiento, generando herramientas que brindarán soluciones al sistema socioproductivo neuquino.
En tanto, el presidente del IJAN, Raúl Béttiga, recordó que el organismo actúa siguiendo directivas claras de Figueroa para respaldar al sistema científico y tecnológico. En ese sentido, expresó que se trata de “una política de Estado” y valoró que, a través del juego responsable, se generen recursos que luego se destinan a áreas prioritarias como educación, salud, servicios sociales y deporte, contribuyendo al desarrollo integral de la provincia.
Las principales utilidades de un microscopio electrónico de barrido (SEM por sus siglas en inglés) son su alta resolución, una gran profundidad de foco que le da apariencia tridimensional a las imágenes, y la sencilla preparación de las muestras.
