Hay lugares donde el viaje comienza mucho antes de llegar. En San Martín de los Andes sucede exactamente eso. El aroma de los cipreses y coihues húmedos acompaña el camino desde que la ciudad queda atrás. El lago Lácar aparece entre los árboles como un espejo azul profundo, las montañas empiezan a cerrarse sobre el valle y, a medida que el camino asciende, la nieve gana protagonismo. El paisaje anuncia que algo grande está por comenzar.
Este invierno, sin embargo, la verdadera sorpresa espera en la base del Cerro Chapelco.
Por primera vez en su historia, el ascenso a la montaña deja de ser simplemente un traslado para convertirse en una experiencia en sí misma. Una moderna telecabina conecta la base con la cota 1.600 en apenas cuatro minutos, un recorrido que hasta hace poco demandaba más tiempo y paciencia. Hoy, ese mismo trayecto se transforma en un paseo silencioso sobre el bosque, donde la Patagonia se despliega desde una perspectiva completamente nueva.
Las puertas de las cabinas se cierran con suavidad. Apenas un leve zumbido anuncia la partida. El movimiento es tan fluido que casi pasa inadvertido. En cuestión de segundos, el estacionamiento queda atrás y el bosque comienza a extenderse bajo los pies.
La nueva etapa quedó oficialmente inaugurada este viernes con un acto que reunió a las principales autoridades nacionales, provinciales y locales vinculadas al desarrollo turístico. Encabezaron la ceremonia el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa; el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli; la ministra de Turismo de Neuquén, Leticia Esteves; la intendenta a cargo de San Martín de los Andes, Natalia Vita; junto a vecinos y funcionarios provinciales, municipales y representantes del sector turístico. La presencia de todos los niveles del Estado reflejó la importancia estratégica que Chapelco tiene para el desarrollo turístico y económico de Neuquén y de toda la Patagonia.
Para San Martín de los Andes, esa transformación es mucho más profunda que una simple innovación tecnológica.

La ciudad vive al ritmo del turismo. En invierno, sus calles se llenan de idiomas distintos, mochilas, tablas de snowboard apoyadas en las veredas y familias que recorren el centro buscando el mejor lugar para cenar después de una jornada en la montaña. Los restaurantes encienden temprano sus chimeneas. El perfume del chocolate artesanal invade las galerías. Los comercios permanecen abiertos hasta entrada la noche mientras los visitantes prolongan el paseo entre vidrieras iluminadas.
Por eso, cuando mejora Chapelco, también crece San Martín de los Andes.

La renovación del centro de esquí responde además a una nueva visión sobre el desarrollo turístico de Neuquén. Tras poner fin a un esquema de sucesivas prórrogas en la concesión del complejo, el gobernador Rolando Figueroa impulsó una nueva licitación con reglas claras, transparencia y un fuerte compromiso de inversión. Ese cambio de modelo comenzó a traducirse rápidamente en obras concretas, pensadas para elevar la calidad del destino y fortalecer una actividad estratégica para la economía provincial.
No es un dato menor. El turismo es la segunda actividad económica de Neuquén y cada mejora en la infraestructura genera un efecto multiplicador que alcanza mucho más allá de las pistas de esquí. Más visitantes significan más empleo, mayor movimiento para hoteles, restaurantes y comercios, nuevas oportunidades para prestadores de servicios y más recursos para una ciudad cuya identidad está profundamente ligada a la montaña.
