El presidente Javier Milei encabezó el cierre del AmCham Summit, el foro de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, donde analizó el reciente índice de inflación del 3,4% informado por el INDEC para el mes de marzo.
Durante su intervención ante empresarios y dirigentes, el mandatario reconoció que la cifra superó las previsiones oficiales, aunque ratificó el rumbo de la política monetaria y el ajuste del gasto público.
El mandatario no ocultó su incomodidad conel último dato inflacionario y utilizó un tono enfático para referirse al tema: “El dato es malo. No nos gusta, ya que la inflación nos repugna”, expresó al inicio de su exposición.
“Si miran la inflación mayorista viaja en torno al 10 por ciento. Lo único que hay que hacer es tener paciencia. Nosotros no vamos a ir en contra de la teoría económica ni de la evidencia empírica”
En ese marco, Milei también lanzó una fuerte crítica hacia las prácticas tradicionales de la política. “Detesto las formas de la política tradicional”, sostuvo, en línea con su discurso habitual de confrontación con la dirigencia clásica.
El jefe de Estado también se refirió al contexto político: “Recibimos un fuerte respaldo en las urnas. Le sacamos 17 puntos de diferencia al kirchnerismo. La gente sabe del esfuerzo que se está haciendo. Tarde o temprano las cosas van a empezar a funcionar bien”, expresó.
Además, aseguró que comenzaron a observarse señales de recuperación en la economía. “La demanda de dinero comenzó a crecer. Hoy el Banco Central compró unos 6 mil millones de dólares; si no hubiéramos comprado estos dólares, el tipo de cambio estaría en la zona de 1150”, afirmó.
En la misma línea, sostuvo que el país atraviesa un momento de mejora en la actividad: “Estamos en récord de PBI. Empezamos a recomponer el capital de trabajo; cuando esto suceda, Argentina empieza a crecer”. Y agregó una definición que generó repercusiones: “La inflación para adelante se va a derrumbar. Si queremos crecer tenemos que aceptar tener más inflación”.
