"El brigadista siente frustración por no poder frenar el fuego"

El incendio que se inició tras la caída de un rayo sobre una araucaria durante una tormenta eléctrica es combatido por brigadistas de distintas localidades de la provincia como también de Córdoba y San Luis.

Para Juan Silva, integrante del Sistema Provincial de Manejo del Fuego, este incendio forestal lo toca muy profundo, a pesar de su vasta experiencia con veintidós años de brigadista. Silva es nacido y criado en Aluminé y no puede dejar de pensar en la belleza de ese bosque “que va a llevar muchos años recuperarlo”. En diálogo con LMNeuquén mientras organiza las viandas para los combatientes, expresó que â€œda mucha tristeza, mucha impotencia no poder hacer nada, miramos el lugar y nos dan ganas de llorar, nos corren las lágrinas porque se está perdiendo mucha vegetación nativa”.

Cuenta que el ánimo de los brigadistas es variado. Agrega que luego de largas horas de combatir las llamas en jornadas que se inician a las 6 de la mañana y pueden extenderse hasta las 20 o 21, â€œbajan muy cansados y frustrados, el cansancio físico y mental nos desgasta a todos”.

En el frente de combate trabajan más de 200 brigadistas del Servicio Nacional y Provincial de Manejo del Fuego, brigadistas de Córdoba y San Luis, Corfone, Parques Nacionales. Las y los brigadistas son oriundos de Aluminé, Junín de los Andes, San Martín de los Andes, Villa Pehuenia-Moquehue y Chos Malal.

“Da mucha tristeza, mucha impotencia no poder hacer nada, miramos el lugar y nos dan ganas de llorar, nos corren las lágrinas porque se está perdiendo mucha vegetación nativa”, señala el brigadista.

Silva explica que cuando el incendio se desató llegó de inmediato al lugar donde estaba trabajando un grupo reducido de brigadistas. “Los chicos estaban trabajando en el Lote 39 de Corfone, ya lo tenían liquidado, estaban en una etapa de enfriamiento y a unos 1000 metros, cerca de las dos de la tarde, vieron una columna de humo, fueron a verificar y estalló todo. No pudieron ingresar al lugar porque es muy complicado el terreno en esa zona”, describe.

Recuerda los incendios forestales de Ruca Choroy y Ã‘orquinco a comienzos de 2014 y pronostica una temporada “complicada” por la gran sequía, la escasez de lluvias, los fuertes vientos y las altas temperaturas que se vienen registrando. “Ya lo dijo John Cuiñas, el director general del Plan Provincial del Manejoi del Fuego, que en más de treinta años nunca tuvimos una sequía tan pronunciada”, destaca el brigadista.

Silva como el resto de los brigadistas y de quienes vienen actuando en el lugar esperan con ansiedad la lluvia que se pronostican para el fin de semana. “La lluvia nos favorecería para atacar el fuego, se necesita bastante lluvia y la gente estaría más tranquila para trabajar en la contención del fuego”, explica.

Lamentablemente siguen siendo desfavorables las condiciones meteorológicas debido al calor, la sequía y el viento. Hasta el momento se estiman alrededor de 6 mil hectáreas afectadas, pero no devastadas, ya que dentro del perímetro hay zonas que se mantienen sin fuego y forestadas.

“Ahora están las noticias ocupándose del fuego pero después cuando se contiene y controla, los brigadistas seguimos trabajando en las tareas de enfriamiento y eso es lo que por lo general nadie ve”, dice Juan Silva.

Cuenta con resignación que “ahora están las noticias ocupándose del fuego pero después cuando se contiene y controla, los brigadistas seguimos trabajando en las tareas de enfriamiento y eso es lo que por lo general nadie ve”. “Esa etapa de enfriamiento después de contener el fuego es sumamente importante y demanda mucho tiempo”, describe. Advierte que este incendio “va a durar bastante porque no podemos descuidarnos como que quedó apagado”.(LMN)

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