Convertir ayuda social en empleo registrado, la principal meta del Gobierno en 2022



El Gobierno le dio impulso este año a acuerdos transversales entre sus ministerios y la mayoría de los actores de la economía para vincular a beneficiarios de planes sociales con la actividad privada y avanzar así en su idea medular de generar trabajo genuino e inclusión y formalizar un universo de 6,4 millones de argentinos que se gana la vida dentro de los márgenes de la economía popular, tras haberse superado la etapa más crítica de la pandemia de coronavirus.

Si bien en octubre último, con la publicación en el Boletín Oficial del decreto 711/2021, el presidente Alberto Fernández oficializó su decisión de convertir la ayuda social en empleo registrado en el sector privado, con incentivos para la contratación, meses antes el Estado había concretado varios convenios con cámaras empresarias, sindicatos y asociaciones de trabajadores.

El programa "Potenciar Trabajo" aparece como nave insignia y ya en agosto fue formalizada la actividad de unos 250 mil trabajadores rurales, que mantienen la asistencia del Estado, sin perder las asignaciones ni ninguna de sus atribuciones, bajo acuerdos laborales fiscalizados por los Ministerios de Desarrollo Social y Trabajo, a cargo de Zabaleta y Claudio Moroni, respectivamente.

 "Que Desarrollo Social deje de ser el ministerio de la emergencia para ser el ministerio de la reconstrucción"Juan Horacio Zabaleta

Sin embargo, otro de los esquemas fuertes al que apostó el Gobierno desde octubre es el "Construir Trabajo e Igualdad", focalizado en el sector de la construcción, que tuvo el aval tanto de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), conducida por Iván Szczech, como del gremio, liderado por Gerardo Martínez.

El lanzamiento del programa fue acompañado por el pleno del Gabinete, que cerró filas detrás de la idea de "reconstruir el tejido laboral" tras los estragos del coronavirus y, como sintetizó entonces el ministro de Economía, Martín Guzmán, de la necesidad de "articular una solución a uno de los problemas estructurales más graves, el de la exclusión de millones de argentinos y argentinas de los mercados del trabajo, provocada por modelos económicos fallidos".

En esa oportunidad, también, Zabaleta marcó el compromiso de su gestión: "Que Desarrollo Social deje de ser el ministerio de la emergencia para ser el ministerio de la reconstrucción".

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